El aeropuerto de Fráncfort es el centro de aviación más grande de Alemania por tráfico de pasajeros y el centro de operaciones principal de Lufthansa, la compañía de bandera alemana. Pese a los casi 60 millones de personas que lo utilizan cada año, es un aeropuerto poco atractivo, inmenso y confuso. También es famoso por sus largas colas, pero, si vienes preparado, será fácil moverte por sus instalaciones.
Piensa en Fráncfort como la encrucijada entre Europa y el mundo. Es un punto de conexión esencial y cuenta con un servicio increíblemente completo. En la actualidad, cerca de 100 aerolíneas ofrecen vuelos directos a más de 300 destinos en casi un centenar de países. De hecho, se mantiene como el aeropuerto líder mundial en conectividad internacional: es el que ofrece un mayor abanico de destinos para quienes necesitan enlazar con vuelos de conexión directa.
Cómo moverse entre Fráncfort y otros destinos
Una de las razones por las que quienes viajan aceptan las excentricidades del aeropuerto de Fráncfort es porque entrar y salir de él es pan comido. Y no se trata solo de los vuelos. El aeropuerto está perfectamente conectado por tren, carretera y autobús, además de que muchos hoteles cercanos ofrecen servicio de transporte (aunque las tarifas y condiciones varían según el establecimiento).
El aeropuerto de Fráncfort tiene dos estaciones de tren, ambas en la Terminal 1. La estación de ferrocarril regional del aeropuerto (o "Frankfurt Flughafen Regionalbahnhof") conecta con el metro y los trenes regionales S-Bahn. Desde aquí, los trenes S8 y S9 te llevan directamente al centro de la ciudad de Fráncfort o a la estación central de trenes en unos 15 minutos.
Y también está la estación de ferrocarril de larga distancia del aeropuerto (o "Frankfurt Flughafen Fernbahnhof"), que conecta con la red nacional y los trenes interurbanos de alta velocidad ICE.
Puedes sacar los billetes en las máquinas de la estación; todas tienen la opción de cambiar el idioma al inglés. Un pequeño consejo personal: aunque el tren es mi opción favorita para entrar y salir del aeropuerto, conviene andarse con ojo. La Deutsche Bahn atraviesa una situación bastante complicada actualmente, por lo que los retrasos y las cancelaciones están a la orden del día. Es recomendable tener un plan B por si las moscas.
¿Vuelas con Lufthansa? Echa un vistazo a su servicio Express Rail, que combina los billetes de tren y avión en uno solo. Esto significa que tienes cobertura en caso de retraso y que puedes dejar el equipaje en la terminal AiRail (en la estación de tren de larga distancia), evitándote las interminables colas de facturación de la terminal. Eso sí, asegúrate de confirmar que el servicio de consigna de equipaje esté operativo cuando viajes.
Los autobuses son otra opción excelente. Los autobuses públicos dan servicio a Fráncfort (línea 61 hacia Frankfurt Süd) y Schwanheim (línea 62), mientras que el autobús AirLiner enlaza el aeropuerto con Darmstadt. Los servicios de autobús de larga distancia operan en la estación P36, cerca de la Terminal 1, con un servicio de enlace gratuito las 24 horas que conecta ambas terminales. La mayoría de los autobuses tienen paradas en ambas terminales: en el nivel de llegadas de la Terminal 1 y en el nivel 2 de la Terminal 2.
Si vas a conducir, las autopistas A3 y A5 están muy cerca, y las agencias de alquiler de coches están presentes en ambas terminales: el centro de alquiler de la Terminal 1 se encuentra en el Hall A (Airport City Mall), y en la Terminal 2, en el Hall D (Llegadas).
Cómo moverse por las terminales del aeropuerto de Fráncfort
Lo primero es lo primero: debes conocer tu terminal. La asignación de terminales en Fráncfort depende de la alianza aérea de tu compañía:
La Terminal 1 centraliza los vuelos de Lufthansa (el principal operador del aeropuerto) y el resto de aerolíneas de Star Alliance.
La Terminal 2 gestiona muchas compañías ajenas a Star Alliance, entre ellas las de la alianza oneworld (como American Airlines y British Airways) y las de SkyTeam (como Delta).
La Terminal 2 es más pequeña y se recorre más rápido que la Terminal 1.
Además de sus dos terminales principales, Fráncfort cuenta con una pequeña terminal de Primera clase de uso exclusivo para Lufthansa. Actualmente, hay una tercera terminal principal en construcción, cuya Fase 1 se inaugurará pronto.
La T1 y la T2 están conectadas por el SkyLine, un tren gratuito que funciona las 24 horas con salidas cada dos o tres minutos. Una nueva línea de SkyLine unirá la T1 con la T3 (en unos ocho minutos), con un transbordo en la T2 para conectarlas todas de forma fluida.
Qué hay en la Terminal 1
La terminal original se divide en tres niveles: salidas, llegadas con recogida de equipajes y conexiones de transporte, de arriba abajo. Los vuelos Schengen suelen utilizar las puertas A, de la B1 a la B19 y la C1, mientras que los vuelos no Schengen operan desde las zonas Z, de la B20 a la B63, y de la C2 a la C20. La señalética puede ser confusa, así que, si ves una cola larga, comprueba que sea la tuya antes de ponerte.
Encontrarás muchísimas tiendas de lujo y los típicos locales de comida rápida, pero también hay un marcado sabor local. A mí me gusta ir a Hausmann’s para disfrutar de una buena comida alemana y una cerveza. También está el café Goethe, donde una estatua del famoso escritor descansa como si él también estuviera esperando un vuelo retrasado. Incluso puedes encontrar una tienda de Porsche Design o un local donde venden de todo, desde bratwurst hasta lederhosen.
Mi refugio favorito para escapar del caos es la terraza Open Air Deck, situada sobre la puerta B42. Tiene unas vistas fantásticas de las pistas e incluso un telescopio para disfrutar del avistamiento de aviones. Eso sí, prepárate para compartir el espacio con fumadores que buscan su última dosis de nicotina antes del vuelo.
Qué hay en la Terminal 2
La Terminal 2, más nueva y pequeña, cuenta con menos instalaciones. Para comer, las opciones principales son los platos contundentes alemanes de Ludwigs o los fideos japoneses de MoschMosch (en el área E, Nivel 3); ambos son estupendos. Las tiendas cubren lo básico, desde los artículos libres de impuestos hasta marcas de lujo.
Un consejo si vas a volar desde la T2: intenta que sea durante el día. Muchas tiendas y restaurantes cierran entre las 19:00 h y las 21:00 h, y solo quedan abiertas unas pocas opciones como McDonald’s hasta las 22:00 h. Durante la noche, el lugar puede parecer una ciudad fantasma con apenas un puñado de personas esperando sus vuelos en soledad.
Facturación, seguridad e inmigración en el aeropuerto de Fráncfort
La Terminal 1 comprende las áreas A, B, C y Z, mientras que la Terminal 2 incluye las áreas D y E. La señalética de cada zona se identifica por colores. Tener claro la que buscas te facilitará las cosas a medida que te desplaces por el aeropuerto.
La primera impresión no es buena. Aunque los paneles de salidas analógicos son fascinantes, no resultan intuitivos, y la señalética para la facturación y el control de seguridad es irregular (especialmente desde el tren hacia las terminales).
A la hora de facturar y dejar el equipaje, todo es cuestión de preparación y paciencia. Las colas de las distintas aerolíneas suelen crecer tanto que, a menudo, llegan a cruzarse entre sí. Prepárate para encontrarte con familias estresadas, gente mirando el reloj constantemente y el caos general propio de los viajes. El aeropuerto de Fráncfort recomienda llegar entre dos horas y dos horas y media antes de la salida (y hasta tres horas si necesitas una inspección de equipaje), en especial si es temporada alta.
Como también es de esperar que haya colas en inmigración y seguridad, conviene venir con todo preparado. Trae algo de comer y beber, ya que las cafeterías son caras. Y si viajas con niños, ten a mano cosas para entretenerlos.
Descarga películas y juegos, o trae libros para pasar el rato. En mi caso, los auriculares me ayudan mucho a desconectar de tanto ajetreo y bullicio.
Los controles de inmigración y seguridad suelen ser lentos. Las colas en los controles de seguridad pueden avanzar a paso de tortuga y es frecuente encontrar puestos de control de pasaportes cerrados. Debido a la importancia del aeropuerto como centro de conexión mundial, suele haber una fuerte presencia policial, algo que puede resultar un poco intimidante.
¿Mi consejo? Siempre que sea posible, viaja solo con equipaje de mano y factura por internet para evitar las peores colas. Llega con todo preparado al control de seguridad, conoce las normas y ten los dispositivos electrónicos y los líquidos muy a mano. Asegúrate siempre de estar en la cola correcta y, ante la duda, no dudes en preguntar al personal; todo el equipo habla inglés.
Llegar al aeropuerto de Fráncfort
Si llegas desde un país de la zona Schengen, no necesitarás pasar por inmigración ni aduanas para entrar en Alemania. Lo mismo se aplica a las conexiones entre zonas no Schengen.
Si llegas a Alemania desde una zona no Schengen (como Estados Unidos), prepárate para encontrar colas largas en inmigración y en el control de pasaportes. Recientemente, Lufthansa ha estandarizado el tiempo mínimo de conexión (MCT) en el aeropuerto de Fráncfort a 60 minutos para todos los enlaces, incluidos los trayectos de destinos Schengen a no Schengen y los vuelos intraeuropeos.
No te sorprendas si, nada más bajar del avión, te reciben agentes de policía (no muy simpáticos, por cierto) con perros adiestrados para un control de pasaportes aleatorio. Según mi experiencia, esto suele ocurrir con más frecuencia en los vuelos procedentes de Asia. Por eso, conviene tener el pasaporte a mano en cuanto pongas un pie fuera del avión. Incluso si te toca pasar por uno de estos controles sorpresa, recuerda que después deberás hacer la cola principal de control de pasaportes.
La recogida de equipajes es un punto crítico. De todas las veces que he pasado por allí, la espera nunca ha bajado de los 40 minutos tras llegar a la cinta. De hecho, lo habitual es que tarde bastante más. En más de una ocasión, mis maletas han acabado en una cinta totalmente distinta. La última vez, tardé varias horas en localizarlas, lo que me hizo perder un tren y tener que comprar un billete nuevo bastante caro.
Una de las peculiaridades del aeropuerto es que, desde ciertas puertas, tendrás que atravesar el vestíbulo de salidas para llegar a la zona de recogida de equipajes. Como no está muy bien señalizado, más de una vez me he preguntado hacia dónde ir, aunque es cierto que esto facilita el poder comprar algo de beber o picar de camino. Si vas a continuar tu viaje en transporte público, vale la pena reservar billetes flexibles siempre que sea posible, por si surge algún retraso.
Salas VIP y servicios del aeropuerto de Fráncfort
No faltan salas VIP de aerolíneas ni públicas en ninguna de las dos terminales. Las opciones más destacadas, como es de esperar, son las salas de Primera clase y clase Business de Lufthansa. Las salas de clase Business y Senator de Lufthansa están disponibles para miembros elegibles de Star Alliance, mientras que el acceso a la terminal y a las salas de Primera clase está reservado exclusivamente para pasajeros de Primera clase de Lufthansa y SWISS, miembros de HON Circle y pasajeros de Primera clase de Air China. Algunas salas seleccionadas de Lufthansa, como la Business Lounge en el área de salidas A (puerta A13) y la Business Lounge en el área Z, se han renovado recientemente y son luminosas y cómodas, con una excelente oferta de comida y bebida.
Si no eres miembro de ninguna, puedes pagar por entrar en la Priority Lounge de la Terminal 2. En la Terminal 1, mi recomendación sería la LuxxLounge (situada en la zona pública entre los vestíbulos B y C). Por su parte, en la Terminal 2, la Primeclass Lounge del vestíbulo E (no Schengen) está muy bien lograda y tiene una buena relación calidad-precio, sobre todo comparada con las demás alternativas de restauración de la terminal.
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