El aeropuerto de Dublín es el aeropuerto más concurrido de Irlanda, transitado por más de 33 millones de personas al año, y sirve como un importante centro de conexión entre Norteamérica y Europa. Lo que lo hace diferente es el precontrol de entrada a EE. UU. (o «US pre-clearance»), lo que significa que pasas el control de inmigración en Dublín en lugar de hacerlo al aterrizar en suelo estadounidense. El aeropuerto cuenta con dos terminales que continúan expandiéndose para dar cabida tanto a compañías de bajo coste como a aerolíneas tradicionales, y su ubicación en el noroeste de Europa lo hace ideal para conexiones transatlánticas.
Transporte hacia y desde el aeropuerto de Dublín
Además de taxis y servicios de VTC, hay autobuses que funcionan las 24 horas, incluyendo autobuses de dos pisos que te llevan directamente al centro de la ciudad. A mí me encanta la planta de arriba porque las vistas son estupendas, pero hay que tener presente que esas escaleras tan estrechas no están hechas para maletas grandes.
Ten en cuenta que hay muchos autobuses que conectan con el aeropuerto y sus rutas pueden variar bastante, así que asegúrate de coger el que te deje más cerca de tu destino. El Dublin Express te llevará directo al centro de la ciudad y a la estación de Heuston, mientras que Aircoach cuenta con rutas exprés tanto al centro como a las afueras. Por su parte, Dublin Bus opera las líneas locales, incluyendo la 16 y la 41. Ten en cuenta que, aunque el Dublin Bus es mucho más barato, hace muchísimas más paradas, por lo que el ahorro no compensa el largo trayecto.
Otra de las opciones más populares entre los visitantes a Irlanda son los coches de alquiler, pero hay varias cosas que debes saber primero. Yo he conducido en Irlanda y acostumbrarse al otro lado de la carretera puede abrumar al principio, sobre todo si vienes de un vuelo largo.
Otro punto importante que debes saber es que el seguro para vehículos de alquiler que a veces se incluye en las prestaciones de tu tarjeta de crédito no suele ser válido en Irlanda. Infórmate con antelación para confirmar si tu seguro cubre posibles incidentes.
Si vas a conducir tu propio coche, te recomiendo reservar una plaza de aparcamiento de antemano, ya que el aeropuerto tiene poco espacio disponible. Si se diera el caso de que no encuentras aparcamiento allí, hay muchos hoteles cercanos en los que tal vez sí encuentres.
Cómo moverse por el aeropuerto de Dublín
El aeropuerto de Dublín es la base de operaciones de Aer Lingus, la compañía de bandera de Irlanda, y también de la aerolínea de bajo coste Ryanair. Esta última es famosa por sus bajos precios, pero tiene la pega de que el equipaje de mano está muy limitado y hay menos espacio entre los asientos.
Esto hace que la experiencia en el aeropuerto se vuelva esencial para que el pasajero disfrute del viaje incluso antes de embarcar. Recuerda que, si vuelas con Ryanair, te cobrarán por hacer el check-in en el aeropuerto. Hazlo en casa y llega con una tarjeta de embarque electrónica, porque, desde noviembre de 2025, Ryanair ya no acepta tarjetas de embarque impresas.
Irlanda no forma parte de la zona Schengen, lo que significa que, para viajar a la mayoría de los destinos, necesitarás llevar tu pasaporte. La terminal de salida puede variar según la aerolínea y el destino, por lo que es importante que prestes atención a los paneles de información del aeropuerto.
Las terminales están asignadas de forma muy sencilla: Aer Lingus opera desde la Terminal 2 y Ryanair utiliza la Terminal 1. Lo único que debes tener en cuenta es que, en la mayoría de los vuelos de Ryanair, el embarque se hace a través de escalerillas exteriores en lugar de pasarelas, por lo que quedarás a merced del clima irlandés (prepárate).
Caminar entre terminales lleva su tiempo, especialmente entre las puertas de vuelos de larga distancia a EE. UU. en la Terminal 2 y las puertas 101-121 de la Terminal 1, donde el trayecto puede alargarse hasta 20 o 30 minutos. Por suerte, hay pasillos rodantes en algunas zonas de la terminal, pero yo siempre voy con tiempo de sobra para llegar puntual.
Hay una parte de la pasarela que rodea el edificio original del aeropuerto, que es un edificio catalogado y protegido por el gobierno. Sin embargo, aún hay pasajeros que atraviesan este edificio histórico.
Seguridad y precontrol de entrada a EE. UU.
El precontrol de entrada ofrece a los viajeros la posibilidad de completar el control de inmigración y aduanas de EE. UU. en Dublín antes de embarcar. Así te quitas de encima estas formalidades mientras aún estás en Irlanda, siguiendo el mismo proceso que te encontrarías al llegar a Estados Unidos.
Desde el aeropuerto de Dublín recomiendan llegar con tres horas de antelación en el caso de vuelos de larga distancia o a Estados Unidos (y con más margen todavía si tienes que facturar equipaje o si viajas en grupo). Cada vez que paso por Dublín, me encuentro largas colas de gente preocupada por perder el vuelo, así que es mejor que vayas con tiempo de sobra, sobre todo en los ajetreados meses de verano. En la página web del aeropuerto puedes ver cuánto tiempo estiman para los controles de seguridad en tiempo real, pero esto no incluye las colas de inmigración.
Lo que de primeras parece una molestia luego se vuelve una gran ventaja. Al completar estas formalidades en Dublín, llegas a los EE. UU. como si vinieras de un vuelo nacional. Nada de colas interminables en el control de pasaportes tras un vuelo nocturno.
Los viajeros con Global Entry pueden usar el programa al salir de Dublín, lo que puede ahorrar mucho tiempo. Pero incluso así puedes encontrarte colas, así que nunca está de más llegar temprano. Dublín ofrece un servicio de acceso rápido («fast track») que puedes reservar online, y resulta mucho más económico que comprar un billete de clase superior. Este carril prioritario permite a los pasajeros pasar el control de seguridad en menos de 10 minutos, con precios que oscilan entre los 7,99 € y los 13,99 € según la fecha y la hora del viaje. El aeropuerto también ofrece acceso a salas VIP, lo que hace mucho más llevadera la espera cuando las terminales están más concurridas.
Restaurantes, tiendas y otros servicios
Y una vez pasados los controles de seguridad, llega el momento de relajarse y hacer unas cuantas compras. Una de las cosas que más me gusta es que este aeropuerto tiene una enorme variedad de productos libres de impuestos.
Nada más pasar los controles de seguridad, podrás comprar desde whisky irlandés y salmón local hasta cristal de Waterford o recuerdos. Consejo de experto: si te suscribes a la newsletter del aeropuerto a través de su página web, te dan un 10% de descuento en tu primera compra.
Si viajas dentro de la Unión Europea para luego volver a Irlanda, puedes comprar productos libres de impuestos y guardarlos en un área segura del aeropuerto hasta tu regreso. Esto te permite aprovechar los precios más bajos de los productos libres de impuestos sin tener que cargar con ellos durante el viaje.
También te recomiendo utilizar el servicio de recogida o «Click & Collect» del aeropuerto para ahorrar tiempo. Otra opción es comparar los precios con antelación y así, cuando llegues, ya sabrás cuáles son las mejores ofertas.
En el aeropuerto de Dublín hay muchas opciones para comer y beber, incluyendo varias cervecerías en las que puedes disfrutar de una pinta de Guinness antes de tu vuelo. En la Terminal 1 encontrarás dos de mis lugares favoritos: Marquette Food Hall, con autoservicio y un buen surtido de comida para llevar, y Street Kitchen, ideal para disfrutar de unos completos cuencos de cereales y ensaladas. La Terminal 1 está mejor equipada que la Terminal 2 en cuanto a restaurantes, pero, si te sobra tiempo, puedes darte un paseo por las dos.
Hoteles cerca del aeropuerto de Dublín
El aeropuerto de Dublín no tiene hoteles directamente dentro de las terminales, pero hay varios a poca distancia y con servicio de lanzadera gratuita. También puedes cruzar el aparcamiento a pie, aunque no es lo ideal si hace mal tiempo.
Cuando vuelo con Aer Lingus y me alojo en un hotel cerca del aeropuerto, me gusta usar el servicio de facturación la tarde anterior («evening before check-in»). Si tu vuelo sale temprano (entre las 5:30 h y las 8:00 h), puedes dejar tus maletas facturadas en el aeropuerto entre las 16:00 h y las 19:45 h de la tarde anterior. Esto ahorra muchísimo tiempo y te permite dormir un poco más.
Mi opción preferida es el Radisson Blu, al que se llega fácilmente a pie desde la Terminal 2 siguiendo los senderos peatonales (pero cuidado con la lluvia, porque no están cubiertos). La Terminal 1 está más lejos para ir andando, pero ambas terminales conectan con el hotel mediante un servicio de lanzadera gratuito las 24 horas.
Este artículo encargado por KAYAK se presenta tal cual, con fines informativos generales únicamente, y puede que no esté actualizado. Los puntos de vista y opiniones incluidos en el artículo son los originales del autor y reflejan su experiencia auténtica, que puede variar significativamente de la experiencia de otros.