Cuando se trata de aerolíneas de bajo coste, la irlandesa Ryanair es la abanderada europea. Es la aerolínea más grande por número de pasajeros en Europa y la tercera más grande a nivel mundial (después de American Airlines y Delta), y solo en el último año transportó a casi 184 millones de pasajeros.
La red abarca 224 aeropuertos en 36 países, casi todos en Europa, y tiene un gran número de operaciones en Marruecos, a juzgar por sus 12 aeropuertos y su base en Tánger.
Sin embargo, el tamaño y alcance de Ryanair no son los motivos que la hacen tan famosa. La aerolínea se ha labrado una reputación como una de las peores experiencias en cuanto a clientes y vuelos; de hecho, muchas personas que conozco simplemente se niegan a volar con ellos. Como ejemplo, en un viaje reciente de Londres Stansted a Colonia, escuché a un miembro del personal de puerta de Ryanair llamar mentirosa a una pasajera cuando ella argumentaba que ya había pagado por llevar su guitarra a bordo. La aerolínea es famosa por tratar de introducir cargos adicionales a cada paso, por un servicio al cliente implacable y por ofrecer la comodidad justa a sus pasajeros.
Pero si necesitas volar por Europa, no hay otra aerolínea que pueda compararse con el alcance o los precios de Ryanair. Como mínimo, vuelo con ella cada mes y he aprendido que si sabes qué esperar y cómo sortear sus engañosos precios y peculiaridades, hay pocas aerolíneas que ofrezcan una relación calidad-precio tan increíble.
Tarifas y clases
Ryanair es 100% bajo coste y sin clases, aparte de Economy. Las tarifas son más complejas. A primera vista, Ryanair ofrece cuatro clases de tarifas, aunque en realidad hay seis: Basic, Regular, Plus, Family Plus, Flexi Plus, and Time Saver.
La flota consiste casi en su totalidad de aviones Boeing 737 (de varios modelos pero con configuración muy similar) para operaciones de corta a media distancia, aunque el grupo opera 26 Airbus A320 entre sus 641 aeronaves. Su vuelo más largo va desde Varsovia a Tenerife, un viaje de 4100 km que dura un poco menos de seis horas.
La mayoría de las rutas son vuelos de corto a medio recorrido. Un dato curioso —y hay quien dice apropiado— es que la longitud media de los vuelos de Ryanair es de 1071 km (o 666 millas), ¡el número del diablo!
Un aviso al elegir tu tarifa. Ryanair es famosa por su precisión al milímetro en las dimensiones del equipaje de mano. Es una lotería, pero te pueden seleccionar en la puerta y decirte que introduzcas bruscamente tu maleta en uno de sus medidores de tamaño. Si hay alguna duda, mandan tu maleta a la bodega y te tocará pagar una tarifa exacerbada por el gusto. Sobra decir que lo mejor que puedes hacer es ceñirte estrictamente a las dimensiones indicadas. Por otro lado, nunca he visto que pesen las maletas de mano grandes para comprobar si cumplen con el límite de 10 kg.
Tarifa Basic
El precio más barato es también el único que se muestra cuando buscas un vuelo con Ryanair, un truco común para atraerte y tentarte a gastar más en mejoras. Incluye una pequeña bolsa de cabina de 40 cm x 30 cm x 20 cm, como un maletín o una mochilita, que debe guardarse debajo del asiento donde también deberán ir tus pies... y nada más.
Los asientos estándar se asignan aleatoriamente cuando se abre la facturación 24 horas antes de tu vuelo. Debes facturar en línea o tendrás que pagar una tarifa por hacerlo en el aeropuerto. Tienes la opción de añadir una serie de mejoras durante la reserva, cada una con su propia tarifa. En mi caso, nunca me ha importado, ya que te permite personalizar tu experiencia y solo pagar por lo que deseas.
Tarifa Regular
El próximo nivel incluye la oferta básica, con una maleta de cabina grande de hasta 10 kg de peso y hasta 55 cm x 40 cm x 20 cm, además de la opción de elegir tu asiento estándar. También incluye el embarque prioritario, es decir, la opción de subir al avión antes que el resto. Pero ten cuidado: ¡el embarque prioritario es una de las trampas de los servicios de pago de Ryanair!
El enfoque de Ryanair de ofrecer lo mínimo necesario también abarca el embarque. El embarque prioritario significa que puedes pasar por la puerta primero. Sin embargo, la realidad es que a Ryanair le interesa mucho despejar la puerta lo más pronto posible para evitar recargos por llegar tarde al aeropuerto, incluso si el avión no está listo para el embarque.
Así, la tripulación de la puerta no tarda en hacer avanzar a los pasajeros más allá de la puerta hacia el pasillo (o más a menudo escaleras), donde deben esperar.
Estos son, por lo general, apretados, sin asientos y sin aire acondicionado o calefacción, y es que lo único que te ofrece tu tarjeta de embarque con prioridad es una espera más larga en estas condiciones para nada ideales. Y como los asientos ahora se asignan a quién llega primero, no hay ninguna ventaja real en embarcar primero. De hecho, siempre lo hago lo más cerca posible del final, pues pasas menos tiempo a bordo y te da la oportunidad de ver qué asientos no están reservados en caso de que tengas el temido asiento del medio.
Tarifa Plus
Plus es una especie de mezcla entre las tarifas Basic y Regular. Obtienes la asignación de una maleta de cabina pequeña y la opción de elegir tu asiento estándar, pero sin embarque prioritario (lo cual no es algo malo). En lugar de una segunda pieza de cabina de 10 kg, puedes facturar una maleta de 20 kg —útil si no se te da bien viajar con poco equipaje. Es la única tarifa para un solo pasajero que incluye equipaje facturado en el precio.
Tarifa Flexi Plus
La tarifa prémium viene con ventajas increíbles. Incluye una maleta pequeña y grande, embarque prioritario, reserva de asiento (incluida la primera fila con más espacio para las piernas), cambios de vuelo sin costes administrativos y Fast Track en la seguridad del aeropuerto. Nunca he visto la necesidad de reservar un ticket Flexi Plus, ya que no vale la pena pagar por la mayoría de estas ventajas.
Tarifa Family Plus
Family Plus está disponible para hasta seis pasajeros en una reserva, siempre y cuando uno de ellos sea un niño o adolescente. Suele sustituir la opción Flexi Plus cuando tu reserva cumple con este criterio.
Incluye una maletita de mano por pasajero y una maleta facturada de 10 kg por miembro del grupo (no una maleta grande de cabina), además de una maleta de facturación «familiar» de 20 kg y reservas gratuitas de asientos para niños menores de 12 años, aunque tendrás que pagar por los asientos de los adultos.
¿Qué tarifa es la mejor?
En mi experiencia, la tarifa Basic de Ryanair es la mejor. Como no me merecen la pena en el embarque prioritario ni la facturación en el aeropuerto, no creo que valga la pena pagar por estas funciones de forma predeterminada. Tampoco facturo maletas con Ryanair, ya que la espera para recogerlas en el aeropuerto de destino a menudo es tortuosa. Lo que puedes hacer es reservar una tarifa Basic y añadir una maleta de cabina grande por menos de lo que cuesta una tarifa Regular.
Como los vuelos suelen durar solo un par de horas, rara vez se me ocurre pagar más por un asiento de pasillo, ventanilla o con espacio adicional para las piernas. Si reservas un asiento en ventanilla, asegúrate de que no sea el temido 11A. Protagonista de innumerables memes, el 11A es el asiento de ventanilla sin ventana de la flota de Boeing 737-800 de Ryanair. Una peculiaridad del diseño hace que esta sección del fuselaje albergue parte del sistema de aire acondicionado, pero la distribución de Ryanair ignora este hecho en favor de un mayor número de asientos. Ten en cuenta que en sus nuevos aviones Boeing 737 MAX 8-200, el asiento sin ventanilla se ha desplazado al 12A debido a la gran densidad de asientos. Si quieres prevenir, evita estos asientos al reservar.
A bordo: asientos, espacio para las piernas e instalaciones
La clase Economy es justo eso: lo mínimo indispensable. Todo se reduce a lo básico para mantener los precios bajos, por lo que no hay entretenimiento a bordo, wifi, puntos de carga para los asientos, revistas (excepto en la aplicación), mantas o cojines, por no decir que la cortesía brilla por su ausencia. La rapidez en la rotación entre vuelos a menudo hace que la cabina no dé una sensación muy limpia tampoco.
Los asientos son estrechos, con 41 cm de ancho y 76 cm de espacio para las piernas, un estándar común en la mayoría de las aerolíneas de bajo coste europeas. Y a pesar de ser delgados, duros y no reclinables, se pueden aguantar unas pocas horas.
El servicio a bordo consiste en un servicio de comidas y aperitivos ligeros y bebidas. Los precios son elevados, pero normalmente la comida es de marcas reconocidas, por lo que la calidad es aceptable. A bordo hay una revista de vuelo que incluye una lista de artículos que puedes comprar, aunque también puedes consultar la aplicación con antelación, ya que en algunas rutas es posible hacer pedidos por adelantado. No es raro encontrarse con que muchas cosas se han agotado. ¡Ah! Y no esperes hielo en tu bebida.
A pesar de haber oído historias de terror, mi experiencia con la tripulación de cabina de Ryanair ha sido siempre positiva (aunque no tanto con el personal de tierra). La tripulación, muy diversa y joven, suele ser eficiente, amable y muy hábil a la hora de lidiar con pasajeros insatisfechos y grupos ruidosos, dos pilares de la clientela habitual de la compañía irlandesa.
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